El episodio de Bref del lunes me dejó pensando de nuevo en disfrutar la niñez que aún guardo. Tengo cuatro meses y pico actuando como adulta, y ya es hora de divertirme y que mi Isa de 8 años también lo haga.
Lo mismo le hace falta a nuestro amigo de Bref. Su novia nueva lo quiere, pero lo cuaimea, le dice en tono cuchi "hoy no sales, ¿no?", se queja de todo, le encasqueta a su amigo gay, es hiper irritable y medio malcriada. Muy sexy, linda y todo, peeeeeero... la niña que sale en todos los juegos divertidos que está recordando el protagonista sigue siendo su ex. ¡Ups!
Creo que éste episodio sólo me habría gustado más si hubiesen jugado a hacerse cosquillas.
En realidad no me encanta que me hagan cosquillas (me trae malos recuerdos, i know it's weird) pero me encanta hacerlas. Mi niña interna es rara, como era yo chiquita: tranquila, y adora reírse. Mi niña interna se ríe sola a veces, ama un chiste malo, se ocupa de planear sorpresas, adora dar regalos, mira como tonta al que le gusta, se siente como reina cuando ve un parque/jardín grande bonito, inventa cosas, piensa todavía en el "cuando sea grande", busca caracoles en la playa, canta cuando está feliz, juega a correr y se siente feliz compartiendo tranquila.
¿Qué hacen sus niños internos? ¿Qué hacen ustedes con ellos?
Yo voy a atender a la mía, que anda sola casi siempre desde octubre. Solución: ¡divertirme!








