Te dije que eso llamaba muchas imágenes a mi cabeza, frases, cosas, motivos.
Ningún sentimiento. Una rosa no es amor. Una rosa no es pasión, así sea del tono exacto que toma tu sangre en esos momentos en que tu único capricho es tenerme.
Una rosa es un símbolo, como en mi película favorita de niña, de que no sólo el tiempo, sino el esfuerzo y la paciencia, traen cosas mejores. De que, si uno no pone (esfuerzo) de su parte, hasta el tiempo de una oportunidad se marchita.
Una rosa es una hermosura delicada con espinas para quien intente hacerla suya. Como lo canta Mecano:

"Una mentira y un credo
por cada espina del tallo
que injertándose en los dedos
una rosa es un rosario.Cuando abrí la mano
y la deje caer
rompieron a sangrar
las llagas en mi piel
y con sus pétalos
me la curó mimosa
que una rosa es una rosa,
es una rosa..."
Rosa es el nombre de la protagonista de ese cuento de hadas que mencioné antes. La única niña de esas historias que amaba los libros.
También es lo que ofrece la hechicera en esa misma historia. Un gesto. "A rose is all i have to offer" Era la rosa, allí, un detalle para alguien que ya lo tenía todo. Por eso me hace pensar en esos detalles mínimos que alegran.
¿Qué veo entonces, en la famosa flor?
Un aliento, serenidad, un motivo, un modelo, un gesto.
Voilà, lo que en mi mente responde a "rosa"
PD: Pero, no se engañe, lector, cada cabeza es un mundo. Cada mente, un diccionario.
Lo que sí debe considerar es que quizá - a su modo- todo lo bello tiene sus espinas.




